Estudios de Postgrado en España: curso 2010-2011

Muchos estudios afirman que un nivel mayor de formación garantiza un riesgo menor a perder el empleo, por lo que estudiar un máster o un postgrado resulta cada vez más útil en el actual escenario laboral y la oferta académica es cada año más amplia. A continuación haremos un repaso a todo lo que concierne al mundo del máster de cara al curso 2010-2011.

Manuel Caro, Fermín Gómez, Eva del Amo,
José Trecet y Lourdes Gallardo

Redacción Aprendemas - Octubre de 2010

El asunto más importante es la irrupción definitiva del Plan de Bolonia. Y es que si algo ha cambiado con su implantación en el sistema educativo español es, ante todo, el panorama de los postgrados. La adaptación de la educación superior y de tercer ciclo al nuevo Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) se ha traducido en una proliferación de másteres oficiales y no oficiales, aunque especialmente de los primeros.

Por este motivo es importante saber las diferencias entre un máster propio y un máster oficial, ya que ambos comparten su denominación de máster, pero son distintos. Los oficiales se caracterizan, básicamente, por tener un precio marcado por la enseñanza pública y posibilitar el acceso a un doctorado. Los privados, o títulos propios de la Universidad, sin embargo, tienen una orientación más profesional. Por tanto, cada una de estas modalidades de formación presenta una serie de ventajas, y lo mejor es escoger según las necesidades del alumno.

En un primer vistazo, los postgrados oficiales se caracterizan por estar regulados desde su proceso de creación, tener un precio acorde a la línea de la enseñanza pública y ofrecer la posibilidad de acceder a un doctorado, al tiempo que son los más adecuados para dedicarse a la docencia. Tienen una extensión mínima de 60 créditos europeos (unas 1.500 horas aproximadamente) y una máxima de 120, lo que se traduce en uno o dos cursos académicos. Y los contenidos y las denominaciones de estos másteres son decididos por las mismas universidades, con el informe favorable previo de la Comunidad Autónoma y el Consejo de Coordinación Universitaria.

Mientras que un título propio acredita un ciclo universitario de formación de postgrado no doctoral que reconoce un nivel de cualificación superior a la de Grado. Su normativa viene dictada por la misma universidad que lo ofrece, aunque posee unas características básicas que son comunes a todos los centros universitarios. Con estos másteres el alumno se especializa en poco tiempo, aunque la formación debe comprender, al menos, 50 créditos (unas 500 horas) y su duración es, como mínimo, de un curso académico. Son programas más flexibles y pueden permitirse el lujo de variar con respecto a la demanda del mercado. Este máster carece de valor oficial y su orientación es básicamente profesional.

Doctorados

También los doctorados llegan con novedades porque, como es lógico, estos no han sido ajenos a esta revolución educativa y su adaptación a Bolonia ha implicado cambios de base en su concepción, enfoque y en la forma de acceder a los mismos. Ahora está por ver si estos cambios servirán efectivamente para mejorar y revitalizar un título, el de mayor nivel académico en el sistema de enseñanza español y que en 2008 vio caer el número de matriculados por primera vez en 13 años.

Además, la puesta en marcha de Bolonia hace que hasta tres programas diferentes de doctorados convivan al mismo tiempo, cada uno con sus propias características. Los primeros, regulados por el RD 778/1998 se encuentran en proceso de extinción, ya que son pocos quienes todavía no han finalizado sus programas, aunque el proceso puede extenderse más de lo previsto. Y es que las fases superadas dentro del proceso para convertirse en doctor que plantea este programa no caducan. Es decir, un alumno que hubiese superado la primera parte de cursos formativos podría iniciar su tesina después incluso de varios años.

Los otros dos programas vigentes son los regulados por el RD 56/2005 y los que se conocen como los nuevos doctorados, que se rigen por el RD 1393/2007. Las diferencias son más que significativas entre los dos modelos, empezando por un enfoque mucho más práctico y dirigido a la defensa de la tesis en los nuevos doctorados. Sin embargo, lo que más ha cambiado es la forma de acceder a esta última etapa de la formación superior. En realidad la carga lectiva que acumula el estudiante una vez obtiene el título de grado es similar, pero no así cómo la consigue. Al final, deberá dedicar una media de cuatro años para conseguir su título y nunca menos de tres. Profundizaremos en sus diferencias en el capítulo dedicado a este tipo de formación.

Las mejores noticias del curso

Una de las mejores noticias del curso en lo que a postgrado se refiere viene de parte de las becas máster para desempleados. La última y primera edición de estas becas no tuvo el éxito que se preveía, en unos casos por no cumplir la totalidad de requisitos o en otros porque la información no alcanzó a su público objetivo. Ahora, para paliar ese problema, las ayudas se han ampliado a los másteres propios y no sólo oficiales. No sabemos el resultado que tendrá, pero es indudable que es una buena noticia.

También muy positivo es que finalmente se podrá disfrutar de nuevo este año de los populares préstamos Renta-Universidad. La prolongada crisis económica hacía dudar si se dispondría de de una asignación presupuestaria para esta iniciativa, pero el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado presentado en el Congreso la pasada semana ha confirmado que se destinará una partida de 104 millones de euros a los préstamos renta para realizar estudios de máster y doctorado, pese a la reducción de un 8,1% en la partida destinada a Educación.

Pese a la fragilidad de las arcas del Estado, no se ha querido privar de la posibilidad prestar hasta un máximo de 34.800 euros a pagar en 20 años con un interés al 0% que permitan estudiar másteres oficiales y, por primera vez, también doctorados, tanto en España como en el extranjero, así como proporcionar varios años de carencia para su devolución para que titulados españoles o afincados en España tenga la opción de completar su formación en España o en el extranjero.

Nuevos caminos formativos y oposiciones

Por otra parte, se han producido cambios en algunos caminos formativos como el dirigido a convertirse en controlador aéreo. Hasta hace apenas unos meses el acceso estaba restringido a aprobar una oposición. Todos trabajaban para un organismo, AENA, quien también ostentaba el monopolio de la formación a través de Servicios y Estudios para la Navegación Aérea y la Seguridad Aeronáutica (SENASA). Cada año salían a concurso una media de 150 plazas. Pero la liberalización total del sector y las transferencias de AENA a las comunidades autónomas han supuesto que ahora ser controlador aéreo, en cualquiera de sus modalidades tan sólo precise estar en posesión de una licencia que se puede obtener a través de la educación privada.

Las oposiciones sin embargo han conocido mejores tiempos. Las plazas de empleo público no hacen más que descender y los interesados en optar a una de ellas se multiplican, lo que configura un cóctel de difícil mezcla. Motivados por un empleo fijo y un salario justo, son muchos lo que se plantean por tanto esta vía, pero no deja de ser una realidad el recorte del 87% de plazas de empleo público para 2010 que anunció  el Gobierno a principios de año y no parece que viento vaya a cambiar tampoco a corto plazo.

En resumen, se vuelve a poner de manifiesto la importancia de hacer un postgrado para favorecer la inserción al mercado laboral. Por tanto, sobre todas las opciones de las que se dispone en el mundo del postgrado, sobre oportunidades que ofrece el sector y sobre las mejores becas y oportunidades disponibles vamos a hablar a lo largo de esta Guía Máster/Postgrado 2010-2011.

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