“Una experiencia académica internacional puede darte más oportunidades para conseguir un primer empleo”
Cada vez son más los estudiantes españoles que optan por marcharse al extranjero a trabajar o continuar con sus estudios ante las dificultades que encuentran para ingresar al mercado laboral español. Y para entender mejor sus razones, hemos hablado con María Catalán, una riojana recién titulada en Economía que decidió marcharse a Bruselas para estudiar un máster. A continuación nos explica cuáles fueron sus motivaciones para marcharse y nos habla de su experiencia.
Manuel Caro
Redacción mastermas.com - Septiembre de 2011
María Catalán es una estudiante riojana que hace un año decidió marcharse a estudiar un máster en la Universidad Libre de Bruselas para completar su formación. Ante el complicado panorama laboral que enfrentaba en España tras la conclusión de sus estudios de Economía en Zaragoza, lo vio claro: aprovecharía para potenciar su competencia en idiomas.
“Me di cuenta de la importancia que tiene hoy en día el conocimiento de idiomas para encontrar un trabajo, así que hice las maletas y decidí continuar mi formación con una máster en ‘Economic analysis, policy and consultancy’”, explica.
Las ventajas que he encontrado al estudiar en el extranjero son muchas como nos enumera ella misma a continuación: “un programa de master bilingüe francés-inglés que me permite mejorar día a día mis competencias lingüísticas, un ambiente universitario totalmente internacional y un equipo docente altamente cualificado”.
Muchos estudiantes se preguntan cuál es el mejor momento para estudiar un máster, con o sin experiencia profesional previa. María apunta que “depende del máster”. “Pienso que hay másteres dedicados para gente sin experiencia (más baratos) y otros para gente con experiencia (normalmente más caros). Si tu objetivo es seguir formándote y no tienes claro hacia dónde va encaminada tu vida profesional, un máster después de haber finalizado la carrera es la mejor opción”, añade.
De hecho, María está realizando un máster sin tener una experiencia profesional previa. “Pienso que tener una experiencia académica internacional puede completar mi formación y tener más oportunidades para conseguir un primer empleo”, asegura.
Sobre las motivaciones de los estudiantes españoles para irse a estudiar a otros países también hablamos con María, que reconoce que su mayor motivación fue mejorar su nivel de idiomas, “algo que las universidades españoles no ofrecen todavía a un precio razonable”, subraya.
“Teniendo en cuenta la coyuntura económica, que no favorece la inserción laboral, una solución posible es ampliar los estudios. Y el hecho de hacerlo en el extranjero permite mejorar tus conocimientos lingüísticos e incrementar tus posibilidades geográficas de acceso al mercado de trabajo, así como disfrutar de la experiencia personal que supone conocer otras culturas”, explica.
Pero María también se muestra realista y recuerda que tuvo que sortear algunas dificultades iniciales (“papeleos, idioma, alojamiento...”), aunque reconoce que en conjunto su experiencia está siendo “muy positiva y a un precio más bajo de la oferta que normalmente se encuentra en España”.
“En Bruselas, el precio de matrícula a un máster ronda los 850 euros al año, siendo normalmente dos los años de duración del mismo. A diferencia de España, aquí no hay tantas horas lectivas dedicadas a la teoría, sino que los trabajos prácticos y las presentaciones orales son mas frecuentes. Asimismo, la participación en clase es fundamental y los debates alumno-profesor representan una parte esencial en los cursos”, resume.
No obstante, antes de marcharse también contempló hacerlo con alguna beca, pero encontró ninguna que se ajustara a su perfil. “El problema es que las becas para estudiar en Europa son escasas y sus requisitos no coinciden con mi formación. La mayoría de la oferta se concentra en universidades asiáticas o americanas y en el ámbito científico”, apunta según su experiencia.
Entre los aspectos que más animan a los estudiantes españoles a salir al extranjero están las oportunidades de trabajo que suelen encontrar, “mucho más elevadas que en España”, se encarga de subrayar María.
“Cada programa de máster tiene su bolsa de trabajo correspondiente con ofertas muy variadas e interesantes. También, el hecho de hablar español siempre supone una ventaja en el mercado laboral extranjero, por lo que yo os recomiendo que no os lo penséis y animaros a continuar vuestros estudios fuera de España. Es una experiencia increíble”, destaca.
En lo que María no tuvo ninguna duda fue en el destino elegido para continuar sus estudios. “La verdad es que sólo pensé en Bruselas ya que estaba interesada en el ámbito de la economía europea, y la Universidad Libre de Bruselas permite cursar asignaturas relacionadas con el funcionamiento de las instituciones y el profesorado posee una ampliación formación en este ámbito”, apunta.
Y tras el máster qué te gustaría hacer, preguntamos a María antes de despedirnos. “Por el momento no cierro las puertas a ninguna oferta, ya sea en España como en Bruselas. En principio, en Bruselas creo que tengo más posibilidades de encontrar un primer empleo, ya que mi máster posee una bolsa de trabajo relacionada con mi programa de estudios”, nos explicó.
La experiencia de esta riojana es muy representativa y son miles los jóvenes españoles que se plantean la alternativa de estudiar y trabajar en el extranjero para escapar del débil mercado laboral español. Le deseamos muchísima suerte en esta aventura académica y personal y un futuro lleno de éxitos.


