Guía práctica para estudiar un postgrado en Reino Unido

Una tasa de paro que camina hacia el 20%, las dificultades de los recién licenciados para encontrar un empleo y las previsiones de una lenta reactivación del mercado laboral están impulsando a algunos españoles a aprovechar el tiempo con el estudio de un posgrado que les permita destacar entre el resto de candidatos cuando la recesión haya pasado. ¿Y por qué no cursarlo en el extranjero? La importancia del inglés, un sistema universitario de calidad y la devaluación de la libra frente al euro hacen de Reino Unido un buen destino.

R.M. - Redacción Mastermas - 31/10/2009

Guía práctica para estudiar un postgrado en Reino Unido

La crisis se ha unido a la globalización y al reconocimiento de los programas de máster británicos como factor explicativo del progresivo incremento de matrículas en Reino Unido. Según el último informe Postgraduate trends in the UK elaborado en verano del año pasado por Prospects, el número de estudiantes de posgrado en el país aumentó un 21,5% entre los cursos 2000/01 y 2005/06 al pasar de 448.695 matriculados a 545.370. El mayor incremento se constató en los alumnos de fuera de la Unión Europea, que crecieron un 71,4% frente al 10,8% de británicos y al 21,6% de otros países europeos entre los que se incluye a los españoles.

 

A lo largo del segundo lustro del milenio, las cifras han seguido creciendo y, según ha publicado este año el periódico The Guardian, la demanda de este tipo de cursos ha experimentado un gran auge debido a solicitantes que buscan mejorar sus perfiles académicos en esta época difícil. Las peticiones a la Universidad de Manchester, según explicaba en el artículo su director de admisiones, Tim Westlake, subieron este año un 14% por parte de los europeos y un 34% del resto de nacionalidades. Recibió 9.500 solicitudes para el curso 2009 frente a las 7.000 de 2008. Asimismo, la Universidad de Birmingham vio ampliadas en un 8% las instancias europeas y de un 18% a un 20% las del resto del mundo. Los porcentajes fueron mayores en la de Glasgow, que registró un incremento del 46%, y en Sheffield Hallam University, con un 51%.

 

¿Y qué tiene entonces este reino de más de 61 millones de habitantes, conformado por Escocia, Inglaterra, Irlanda del Norte y Gales, para suscitar tanto interés? La potente industrialización, los paisajes de Edimburgo, el Big Ben londinense y sus museos, la cultura de los pubs, la Bonfire Night -en que se celebra el fallido intento de Guy Fawkes de hacer estallar el Parlamento en 1605-, personajes como William Shakespeare, George Orwell y los Beatles, en definitiva la cultura musical y literaria, el té y la multiculturalidad prevalecen sobre otros aspectos negativos como el clima frío y lluvioso o la peculiar gastronomía.

 

El denominado euroescepticismo supone en la actualidad un atractivo más. Pese a que Reino Unido pertenece a la Unión Europea desde 1973, mantiene la libra esterlina como divisa oficial, y la devaluación que sufre ahora esta moneda frente al euro provoca que cualquier gasto en el país sea menor que hace unos años para los españoles. Pero, sin lugar a dudas, el elemento más seductor para los estudiantes es un sistema académico que ha sobresalido durante décadas por su excelencia.

 

Una educación de calidad contrastada

 

Las estrictas medidas de calidad impuestas a los programas educativos son una garantía a la hora de seleccionar el curso. La Agencia de Aseguramiento de Calidad (Quality Assurance Agency), por ejemplo, es una de las instituciones encargadas de atestiguar que la educación superior británica goza de un nivel respetable. Además, periódicamente, se realiza el Ejercicio de Evaluación de Investigación (Research Assessment Exercise) que juzga la calidad de la investigación de colegios y universidades y cuyos resultados pueden verse en Internet.

 

Igualmente, el interesado en un programa determinado puede testear la satisfacción general de los ya alumnos en el sitio de la Información de la Calidad de la Enseñanza (Teaching Quality Information), que proporciona datos sobre las diferentes áreas de educación de posgrado e incluye los resultados de la encuesta nacional estudiantil y los destinos de recientes posgraduados.

 

Estos y otros controles han favorecido que un buen número de universidades británicas siempre tenga su hueco en los tradicionales rankings de revistas como Financial Times. Una de las listas realizadas por esta publicación es el Global MBA Ranking. Para la selección de 2009 participaron 157 escuelas de negocios a escala global, a las que se les requirió que sus programas de MBA llevaran funcionado durante al menos cuatro años y contaran con acreditaciones internacionales. Aunque la evaluación se hace de acuerdo a varios criterios, el salario medio de los alumnos después de la graduación y el porcentaje en el incremento de sueldo acumulan el 40% de la nota.

 

De las 100 instituciones destacadas en este informe, 18 operan en Reino Unido. Tras la estadounidense Universidad de Pennsylvania, el segundo coronado es el London Business School, cuyos posgraduados incrementaron su sueldo un 121% con respecto a antes de cursar el MBA. Esta escuela nació en 1969 como parte de la Universidad de Londres y ofrece diversos cursos en finanzas y gestión empresarial, entre los que destaca el MBA para ejecutivos y profesionales de Europa, América, Asia y África. En la promoción de 2009, este programa acoge a 315 estudiantes de 59 nacionalidades que tienen de 23 a 39 años y un promedio de experiencia profesional de 5,6 años. El 89% proviene de fuera de Reino Unido. Los europeos suponen el 28% del alumnado del MBA; los estadounidenses y canadienses, un 23%; los asiáticos, un 18%; los latinoamericanos, un 11%; y el 20% restante se divide entre África, Oriente Medio y Australia. Durante el primer año, los estudiantes comparten temario, estandarizan conocimientos y se adentran en materias como estrategia, finanzas o marketing. Ya en el segundo curso, las asignaturas son optativas de modo que cada uno pueda especializarse en el área que desee o adoptar un enfoque generalista.

 

Por detrás de esta escuela, se encuentran en el top 100 University of Cambridge, University of Oxford, Lancaster University Management School, Manchester Business School, Cranfield School of Management, Warwick Business School, Imperial College Business School, University of Strathclyde Business School, City University: Cass, Leeds University Business School, Aston Business School, Durham Business School, Birmingham Business School, University of Bath School of Management, Bradford School of Management, University of Edinburgh Business School, Hult International Business School y Nottingham University Business School.

 

El ranking de Másteres en Finanzas, elaborado también por esta publicación, también contempla entre los primeros puestos los MSc Finance y MSc Finance Accounting and Management de Bradford University School of Management y los MSc in Finance and Investment, MSc in Mathematical Trading and Finance, MSc in International Accounting and Finance, MSc in International Accounting and Finance, MSc in Banking and International Finance y MSc in Finance de City University: Cass.

 

Además de estas clasificaciones de Financial Times, Webometrics también ofrece no solo rankings mundiales sino también continentales e incluso nacionales. Esta iniciativa proviene del Laboratorio de Cibermetría, perteneciente al CSIC, que clasifica las universidades según la actividad científica que publican en la red y según el rendimiento web, también indicativos de la excelencia académica. Su top 100 europeo contempla 19 centros británicos y está encabezado por University of Cambridge, que nació en 1209 y supera los 17.000 estudiantes. El segundo puesto lo ocupa la University of Oxford, y la cuarta, décima y duodécima plaza pertenecen a las inglesas University College London, University of Edinburgh y University of Southampton, respectivamente. Como es lógico, éstas son también las cinco instituciones que copan las primeras escalas del ranking exclusivo de Reino Unido.