Dinero inteligente para hacer tu empresa realidad: los business angels

La falta de oportunidades laborales para muchos titulados está haciendo crecer las iniciativas empresariales de jóvenes en nuestro país. Si le unimos la falta de crédito bancario entenderemos el por qué del despegue de los business angels. El fenómeno del inversor privado implicado en el negocio, muy extendido en otros países, se pone de moda en España. En este reportaje te contamos qué son los business angels, cómo dar con ellos, y te regalamos, además, una entrada gratis al salón Miempresa.

A. Díaz Úbeda - Redacción Mastermas - 25/01/2011

Dinero inteligente para hacer tu empresa realidad: los business angels

Sí se puede. Muchos titulados españoles han pasado en los últimos años de estar insatisfechos en un puesto laboral con una jornada excesiva y un sueldo insuficiente, a ser sus propios jefes, ver crecer sus ideas, tener una mayor independencia e ingresos muchos mayores. Son los profesionales y ahora directivos detrás de proyectos como Tuenti, Idealista, Proretina Therapeutics o EcoCD, por citar algunos de distintos sectores. Estos proyectos dieron sus primeros pasos reales gracias a la apuesta de un inversor privado: un business angel.
 
La figura del business angel, en plena expansión en España, lleva ya muchos años desarrollada en los Estados Unidos. Muchas empresas globales como Google, Apple, Amazon, The Body Shop o Starbucks contaron en sus inicios con uno de estos inversores. Compañías que ahora tienen facturaciones multimillonarias un día fueron sólo papel, un equipo ilusionado y alguien con experiencia que confió en ellos.
 
Un business angel es un inversor individual que aporta su capital a una empresa cuando está en sus primeras etapas de crecimiento, invirtiendo cantidades entre 100.000 euros y 1 millón de euros. Hay casos de inversiones de hasta 3 millones de euros, pero lo más frecuente son aportaciones de entre 200.000 y 500.000 euros. Ocupan por tanto el espacio entre lo que se conoce como las tres efes (family, friends and fools; familia, amigos y locos), con los que difícilmente se puede pasar de los 100.000 euros, y las sociedades de capital riesgo, que invierten cantidades que suelen superar el millón de euros.
 
Pero un business angel no sólo aporta dinero. Lo que le diferencia de una entidad financiera y lo que le hace muy interesante para nuevos emprendedores es que aporta su experiencia de gestión, y normalmente su experiencia en el sector.“Es lo que se conoce como smart money, dinero inteligente”, nos comenta Marta Carballo, directora de alianza del grupo de inversores Keiretsu Forum.
 
Muchos centros formativos conocen bien el valor añadido del inversor ángel para jóvenes que quieren emprender. Según Rafael Lafont, subdirector de la Fundación Empresade la Universidad de Alicante (FUNDEUN), “detectamos muchas veces que los universitarios están muy enfocados en el desarrollo de la idea pero les falta capacidad de gestión, esa carencia es algo que los business angels pueden solucionar”.
 
Los inversores ángel son normalmente empresarios de éxito o directivos que cuentan con experiencia, dinero y deseos de invertirlo, y se agrupan en redes de las que hoy día existen en España más de 30. Algunos ejemplos de estas redes o grupos son Keiretsu Forum, de carácter internacional, InnoBAN, BAN Madri+d, BANEuskadi, BCN Business Angel, Perennius, ITneto Digital Assets Deployment (DAD), éstas dos últimas especializadas en empresas de Internet.
 
Cada red de inversores ángel cuenta en nuestro país con entre 30 y 100 miembros, y de ellas salen entre 6 y 20 acuerdos inversor-emprendedor por red y año. Estos grupos de inversores están a su vez asociados en colectivos mayores, como EBAN (Asociación Europea de Redes de Business Angels), ESBAN (Red Española de Business Angels)AEBAN (Asociación Española de Business Angels).
 
En qué invierten los business angels

Según datos de la EBAN, el 40% de las operaciones cerradas por business angels en Europa en 2010 se han llevado a cabo en los sectores de tecnologías de información y comunicación (TIC) y tecnologías para telefonía móvil. Esto tiene su explicación, ya que los inversores ángel esperan obtener crecimientos de valor muy rápidos con poca inversión, esperando vender su participación en un plazo de entre 3 y 5 años con una gran plusvalía, y estos sectores, especialmente las empresas de Internet, lo facilitan.
 
Para Alfonso Urrien, emprendedor y creador del portal Ready4Ventures, “tiene lógica, viendo que los éxitos más notorios se han dado en TIC. Es un sector donde la inversión necesaria para saber si el proyecto va a ir bien o mal no es demasiado alta, con lo que con relativamente poca inversión se puede crecer mucho, son muy escalables y casi todo el mundo comprende los modelos de negocio planteados en Internet”. Todos recordamos como ejemplos de grandes revalorizaciones en tiempo récord empresas como Google o Facebook, por ejemplo.
 
Otras empresas por las que suelen apostar son proyectos innovadores en biotecnología, farmacia, energía o medio ambiente. Aunque un business angel está dispuesto a escuchar casi cualquier idea siempre que se trate de un sector que conozca y una idea con proyección internacional. Es decir, no le interesará una tienda de ropa, pero sí una idea innovadora para crear una franquicia de ropa que se extienda por todo el mundo. Hay que aclarar que varios grupos de business angels no valoran proyectos del sector financiero o inmobiliario.
 
Como contrapartida a sus altas expectativas, un business angel sabe que muchas de sus apuestas no prosperarán. “Los inversores privados saben que de su portfolio de diez empresas solamente con dos van a ganar dinero de verdad. De esas diez, seis se les mueren y las otras dos solamente se mantendrán”, nos cuenta Marta Carballo.
 
Tengo una idea para una empresa. ¿Cómo empiezo?

Lo primero que hay que tener claro es que estos inversores ángel no suelen poner su dinero y experiencia en proyectos de los que sólo existe una idea o un plan de negocio incipiente, y esto es especialmente palpable en tecnologías de la información, donde la inversión es baja y por lo tanto se puede hacer parte del desarrollo con recursos propios. Según Rodrigo Gimenez-Rico, CEO de Oportunista.com, “en empresas de Internet yo no iría a buscar dinero con ideas. Uno tiene que centrarse en una idea que puede desarrollar porque tiene capacidad y conocimientos, y desarrollarla. Y después de eso ya se puede buscar financiación para que crezca”.
 
En proyectos donde la inversión inicial es fuerte, como suele ocurrir en energía, farmacia o medio ambiente, un inversor puede entender que la empresa no esté aún operando, pero es casi imprescindible un cierto grado de desarrollo. Eso incluye no sólo el plan de negocios, sino un equipo humano claramente implicado, la empresa oficialmente constituida y signos de que el proyecto está en marcha y de que sus emprendedores apuestan por él (investigaciones, patentes, contactos, acuerdos, etc.).
 
Por eso, si tu empresa está aún en la fase de idea, antes que buscar inversionistas es mejor pasar por un vivero de empresas o cualquier organismo similar que apoye a los emprendedores desde el inicio. Muchas instituciones públicas y prácticamente todos los centros universitarios y de postgrado, y en especial los que imparten programas MBA, tienen uno.
 
Es el caso de Madri+d, fundación privada impulsada por la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, en cuya oficina del emprendedor se asesora a personas con proyectos de innovación y tecnología para el desarrollo de su idea, aunque posteriormente también se les tutela a la hora de buscar inversión para hacer crecer la empresa. “En esta fase lo que hacemos es facilitarles el contacto. En función del perfil hacemos un matching y enviamos a los inversores directamente los proyectos, o bien con presentaciones públicas”,nos cuentaEduardo Díaz, director de la Oficina del Emprendedor de Base Tecnológica de la Fundación Madri+d. 
 
En las fases iniciales tampoco hay que olvidar la posibilidad de obtener fondos públicos, lo que además puede animar a algún inversor. Según Eduardo Díaz “en muchas ocasiones la parte privada complementa a la parte de financiación pública para inversores de base tecnológica, que parte de organismos como CEDETI o ENISA”.
 
En el caso de la Fundación Empresade la Universidad de Alicante (FUNDEUN), esta fundación lleva años impartiendo talleres de creación de empresas, así como fomentando su desarrollo a través de los Premios Nuevas Ideas Empresariales. Estos galardones reconocen el trabajo de proyectos innovadores y a la vez ponen en contacto a emprendedores con grandes compañías como La Caixa, Eulen o Q-Farma.
 
Otra vía para desarrollar la idea con apoyos son los colegios profesionales. Como ejemplo, el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid (COIIM) cuenta con una preincubadora de empresas destinada a ingenieros industriales de la comunidad, que ofrece asesoramiento personalizado para elaborar el plan de empresa, cursos formativos, así como asistencia en la búsqueda de financiación pública.
 
A nivel nacional y público, cualquier emprendedor español cuenta con la posibilidad de dirigirse a la Dirección Generalde Política de la PYME, del Ministerio de Industria y Comercio, donde existe asesoramiento específico para la creación de empresas.