Departamentos de colocación. ¿Cómo lleva un máster al empleo?
Quienes se matriculan en un centro de postgrado o escuela de negocios buscan especializarse con una formación de calidad. Pero detrás de los objetivos puramente académicos también existe la oportunidad de lograr un buen empleo. Las escuelas, conscientes de ello, le orientan y facilitan su incorporación al mercado laboral.
Eva del Amo - Redacción Mastermas - 14/05/2012
Las escuelas de postgrado, además de facilitar una formación especializada, tienen como objetivo enfocar al alumno hacia una búsqueda efectiva de empleo, y con ese fin la mayoría cuentan con un departamento de colocación que puede recibir varios nombres, pero que ofrece un servicio completo que puede ir desde el asesoramiento en asuntos como el currículum o la entrevista hasta la canalización a un puesto de trabajo previamente garantizado. [Ver másteres con prácticas]
No obstante la fórmulas más habitual de los centros para la inserción del alumno en el mercado laboral son las prácticas, que pueden ser obligatorias o no, o bien remuneradas o no. La matriculación en una escuela de postgrado supone además otra serie de ventajas añadidas, como la participación en foros de empleo, donde tendremos la oportunidad de entrar en contacto con los directores de Recursos Humanos que acuden a estos encuentros buscando el mejor talento.
¿El máster asegura un trabajo?
Estudiar un máster ayuda a tener empleo y así lo demuestran las cifras actuales de parados con este tipo de formación. Solo el 7,6% de los profesionales con postgrado está en paro, según el estudio “La empleabilidad de la población cualificada 2012” de EAE Business School. Es una cifra realmente baja si la comparamos con el 11,8% de quienes solo tienen estudios universitarios y el 24% de la tasa de paro oficial.
Los españoles con estudios de máster, MBA o postgrado pertenecen, por tanto, al segmento de la población con menos paro y en el que menos crece el desempleo. Son los menos propensos a sufrir un desempleo de larga duración y también los que tienen menores niveles de subempleo.
Si estudiamos la situación por Comunidades Autónoma, Cataluña es la más propicia para los postgrados, ya que en esta región sólo sufren una tasa de desempleo del 5,1%. Le siguen Asturias, Aragón, Madrid y País Vasco. En el otro lado de la balanza encontramos a Extremadura, La Rioja y Canarias, con una tasa de paro superior al 11%. [Ver másteres con prácticas]
Diferentes herramientas con un mismo objetivo
Cada escuela de negocios apuesta por diferentes fórmulas para facilitar al alumno su incorporación al mercado laboral. Las más habituales son las prácticas, que pueden ser remuneradas, como las que ofrece ESODE, o no remuneradas.
Las prácticas son perfectas para alumnos recién licenciados y con una corta experiencia laboral. Lo habitual es que el alumno acceda como becario a las compañías con las que la escuela de postgrado tiene firmados acuerdos. Recibir una remuneración por ello dependerá de las condiciones de cada programa, pero en cualquier caso las cantidades no suelen ser demasiado elevadas, por lo que la verdadera motivación de los alumnos es poder aplicar los conocimientos adquiridos, y obtener experiencia laboral y contactos que pueden serle muy beneficiosos en un futuro.
Como excepción, algunas escuelas ofrecen programas con trabajo garantizado. Es el caso del Máster en Diseño Gráfico de la Comunicación de Tracor, que incluye el programa denominado “first employment”, por el cual se garantiza a los alumnos graduados del máster seis meses de prácticas sucedidos por seis meses de contrato laboral.
Las empresas confían en las escuelas a la hora de contratar nuevos empleados, porque tienen ante sí entre un selecto número de alumnos que han obtenido una formación de calidad, escogiendo a aquellos que mejor se adaptan a sus necesidades, lo que facilita la integración del alumno en la empresa.
Antes de decantarse por un máster que garantice en su programa el acceso directo a un puesto de trabajo conviene estudiar la red de contactos profesionales de la escuela, aunque habitualmente son empresas de prestigio en cada área.
Por otro lado, las escuelas de postgrado cuentan con departamentos que pueden tener diferente nombre, pero que están orientados a un mismo fin: orientar al alumno hacia el mercado laboral.
Los Centros de Orientación e Información de Empleo se suelen encontrar en las Universidades que ofrecen un programa de másteres, como la Universidad Complutensede Madrid. Sus objetivos se centran tanto en los estudiantes, a los que se les orienta profesionalmente y se gestiona su programa de prácticas, como a los titulados, a quienes se les ofrecen recursos para la orientación profesional y una bolsa de trabajo.
Precisamente la Bolsade Empleo es otro de los valores añadidos de la mayor parte de las escuelas de postgrado. En la escuela de diseño CEI, por ejemplo, se comprometen a encontrar un puesto de trabajo al titulado en los siguientes tres meses tras la finalización del curso y, de no conseguirlo, se le ofrece al alumno gratuitamente una formación de inferior o igual duración a la realizada. Otras bolsas de empleo, como la de IED, son muy activas y facilitan colaboraciones continuas a sus estudiantes.
En algunas escuelas de postgrado, como Novacaixagalicia o ITAE se ofrece a los alumnos un Gabinete de Orientación al Empleo, cuyo objetivo es informar al alumno y facilitarle su incorporación al mundo laboral, potenciando su desarrollo profesional. En esta área se suelen gestionar y tramitar las ofertas de trabajo generadas por las empresas y se prepara al alumno para áreas tan concretas como la búsqueda del primer empleo, la elaboración del currículum vitae y la entrevista de selección.
Por último, el Departamento de Carreras Profesionales de CESINE es un servicio para el asesoramiento tanto de alumnos como de antiguos alumnos, y, asimismo, constituye una herramienta de reclutamiento para las empresas. Entre los servicios que ofrece el de la escuela EOI destacan la gestión de las ofertas de empleo que encajan con el perfil del alumno, la recepción de e-mails con las ofertas y el acceso al test de Evaluación de Competencias Profesionales.
¿Cómo se gestionan las prácticas?
Normalmente, las escuelas de postgrado hacen un seguimiento pormenorizado del periodo de prácticas a través de un tutor, lo que garantiza el correcto desempeño de las mismas, tanto por parte de los alumnos como por las empresas.
En ITAE, por ejemplo, las prácticas son obligatorias para los alumnos, aunque estos pueden realizar prácticas en empresas que no tienen convenio con la escuela. Como sucede en la mayoría de las escuelas que tienen un departamento específico para el desarrollo de prácticas, es el propio centro el que analiza las materias en las que el alumno se encuentra más preparado y las funciones que le gustaría desempeñar en sectores de su preferencia, y elabora junto con el estudiante una lista de empresas en las que puede desarrollar dichas funciones. Si el contacto con estas compañías da resultado se firma el convenio marco de colaboración entre la escuela y la empresa colaboradora, así como el convenio empresa-alumno.
Con estos acuerdos, las compañías se benefician de la posibilidad de desarrollar nuevos proyectos a través de las tareas que pueden asignar a jóvenes muy motivados y con los conocimientos técnicos suficientes para el brillante desempeño de su labor. Cualquier empresa que lo desee puede solicitar alumnos en prácticas al centro, quien le facilitará el acceso a su propia bolsa de empleo. La escuela se encarga de filtrar a los candidatos y hace llegar la oferta a los estudiantes que considera más adecuados para el puesto. Por último, hará entrega a la empresa de los currículos de los candidatos que, previamente seleccionados, estén interesados en la oferta, para que sea la misma compañía la que haga el último proceso de selección.
Para acceder a las prácticas cada escuela tiene sus propios requisitos.En algunas las prácticas son obligatorias, mientras que en otras son voluntarias. A veces se ofrecen al alumno desde el primer momento en que pisa la escuela, aunque lo más habitual es que los estudiantes tengan que cumplir una estancia mínima en la formación. La Escuelade Experiencia Profesional, por ejemplo, exige la asistencia del alumno al máster al menos durante dos meses para poder solicitar las prácticas. ISDE, por su parte, cuenta con prácticas garantizadas, a las que solo se puede acceder tras haber superado la primera fase del máster. En la Escuela Superiorde Hostelería Artxanda, las prácticas son obligatorias en el tercer año de la formación a través de empresas colaboradoras, y son indispensables para conseguir la titulación de la escuela.
La duración media habitual de las prácticas facilitadas por una escuela de postgrado es de seis meses, que es, por otra parte, el tiempo mínimo dispuesto por la ley para la realización del periodo de prácticas, que en ningún caso podría superar los dos años. Tras los últimos cambios realizados por el Gobierno acerca del contrato en prácticas, cualquier persona que posea un título universitario puede realizar las mismas, siempre que se realicen en los cinco años siguientes a la obtención del título.
En algunas ocasiones, las prácticas profesionales que se ofrecen como parte del proyecto formativo de la escuela de postgrado son de tres meses, aunque susceptibles de prórroga. En los casos en los que se otorgan prácticas desde prácticamente el primer momento del máster lo habitual es que las prácticas se mantengan durante todo un año.
La remuneración de las prácticas varía mucho según la escuela de postgrado que las ofrece, si bien no suele pasar de los 600 euros mensuales, lo que permite financiar parte del coste de la matrícula. En otras escuelas de postgrado se advierte a los alumnos que las prácticas son no remuneradas, si bien, en muchos casos, la escuela facilita los gastos de transporte del alumno.
Sigue con 'La mejor actitud para conseguir prácticas'


