Tesis: un trabajo creativo
De la mano de dos titulados a punto de leer su tesis te invitamos a conocer todo lo que rodea a esta parte del postgrado: planificación, proceso y por supuesto, becas.
Carolina Ferreiro - Redacción Mastermas - 17/07/2012
Cuando alguien termina de estudiar su carrera en la universidad tiene varias elecciones importantes a las que enfrentarse… ¿Qué puedo hacer? ¿Ponerme a trabajar en mi profesión? ¿Quizá hacer un máster?, ¿Me podría ir a aprender idiomas al extranjero? o, ¿Por qué no? Voy a empezar una tesis doctoral…
Son muchos los licenciados españoles que optan por esta última vía cuando terminan sus estudios y también pueden ser muchos los motivos que les lleven a elegir este camino. Un camino que, por cierto, no está exento de esfuerzo y dificultades… Pero que una vez que se consigue, puede convertirse en un satisfactorio mérito académico y profesional. [Ver máster en Investigación]
La cifra de tesis doctorales que se leen es España, crece a pasos agigantados. Los universitarios, ante la crisis, deciden prolongar su formación y optan por continuar en la universidad durante, al menos, los cuatro años más que puede durar el doctorado. [Ver máster en Periodismo]
En 2010 se leyeron un total de 8.747 tesis, lo que supone un aumento del 6,2% respecto al año anterior, según desvela el informe Datos y Cifras del Sistema Universitario Español 2011/2012, elaborado por el Ministerio de Educación.
Las ciencias Físicas, Químicas y Geológicas son las carreras lideres en el ránking de tesis doctorales españolas, con un total de 1.584 en el curso 2010. [Ver máster en Químicas]
Tras ellas, están las tesis de Ciencias de la Vida (Biología y Psicología), con un total de 1.277 tesis leídas durante el año 2010.
En la cola de la lista, se encuentran las carreras de Servicios Personales, Industria y Producción, Periodismo e Información, cuyos licenciados fueron los que menos optaron por elegir la vía de la investigación cuando terminaron su carrera.
Este informe del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, también revela que Madrid es la comunidad autónoma que más tesis doctorales aporta al conjunto de España. En 2010, un total de 1.837.
Tras Madrid, se encuentra Cataluña con 1.726 tesis, Andalucía con 1.375 y la Comunidad Valenciana con 845 tesis doctorales leídas en 2010.
Para empezar...
Es importante saber que cuando elegimos hacer un doctorado, que tiene como colofón una tesis doctoral, vamos a tener que recorrer un largo camino, no exento de dificultades y, en algunos casos, podemos llegar a la frustración cuando no avanzamos lo que nos habíamos propuesto.
Hacer una tesis es una carrera de fondo cuya meta puede vislumbrarse muy a lo lejos cuando empezamos pero, según vamos avanzando y vemos que nos acercamos, la sensación es plena y satisfactoria.
La emoción de construir conocimiento; el gusto por el trabajo creativo; la independencia y flexibilidad de horarios y las posibles estancias en el extranjero, suelen ser los motivos más jugosos para decidir hacer un doctorado.
Eso sí, comenzar una carrera investigadora exige tener una serie de requisitos mínimos y muy a tener en cuenta cuando nos preguntamos si queremos hacer o no una tesis doctoral.
La vocación por la investigación es el primer y fundamental requisito que debe cumplir todo futuro investigador, y saber que, tener una tesis hoy en día, nos dará pocos reconocimientos sociales, que podemos tener dificultades para compatibilizar la tesis con un trabajo y, que tras terminar el doctorado, las expectativas profesionales pueden no ser las esperadas.
Otro requisito fundamental que debe tener todo investigador es un buen conocimiento de idiomas, pero también deberá ser una persona válida para exponer su conocimiento en público y debe gozar de una excelente capacidad de observación y espíritu crítico ante los errores.
La capacidad de trabajo y análisis, la iniciativa y, una pequeña dosis de escepticismo, son otros de los puntos que no deben faltarle a todo investigador que se precie.
Hemos mencionado cuáles son los posibles inconvenientes a los que se enfrenta el investigador pero, como todo proceso, también hay una serie de beneficios para todos aquellos que optan por la investigación.
La mayor ventaja que tiene hacer una tesis doctoral es saber que nos enfrentamos a un trabajo cien por cien creativo y ‘de cosecha propia’, para lo bueno y para lo malo el resultado de esta tesis saldrá de nuestro esfuerzo y de nuestra imaginación.
El segundo gran beneficio es saber que, con nuestra tesis doctoral, estamos haciendo una importante aportación al conocimiento humano. Por lo tanto, que mejor recompensa que saber que, gracias a esa tesis, otros podrán estudiar nuevos conocimientos.
Y el tercero, y no menos importante, es saber que cuando estás delante de un papel en blanco puedes echar mano de tu originalidad y espíritu creativo siempre, eso sí, ciñéndote a la realidad de lo que estás contando y sobre lo que estás investigando.
Antes de decir si hacer o no una tesis doctoral, es importante haber colaborado en algún departamento de la universidad y haber hablado con profesores cuya investigación pueda resultar interesante.
El criterio de selección del tema es la cuestión más importante a la hora de optar por un doctorado. Por eso, deberemos elegir una cuestión concreta que nos atraiga y sepamos que puede ser atractivo también para las personas que vayan a dirigir nuestra tesis.
Una vez que se tenga claro el tema, deberemos apuntarnos en un programa de máster, en un grupo que sea eficiente y en el que algún miembro tenga interés en dirigir nuestra tesis.
El tema objeto de la investigación, deberá ser lo suficientemente amplio como para permitir una investigación extensa, pero no tanto como para hacerla inviable. Además, deberá ofrecer aspectos que no estén previamente estudiados y que sea un tema relevante para el campo científico en el que se inscribe la investigación.
Para continuar… La financiación
Es importante que antes de optar por un doctorado, nos informemos muy bien sobre las ayudas y financiación con las que contamos para el proceso de investigación.
Desde el inicio de la licenciatura, deberemos estar al tanto de todas las ayudas a las que podemos optar, por ejemplo, las 80 becas de investigación que otorga el CSIC para los estudiantes que estén en penúltimo curso de su grado y tengan todos los créditos de los dos primeros cursos aprobados.
Para el último curso de grado, el CSIC también convoca 120 becas para alumnos que se encuentren a punto de terminar la carrera y deseen iniciarse en el mundo de la investigación al acabar su grado.
Por su parte, el Ministerio de Educación también convoca becas pre-doctorales para todos aquellos estudiantes de grado que estén valorando la posibilidad de tomar la vía investigadora tras acabar la carrera.
Estas ayudas se llaman becas FPU (Formación del Personal Universitario) y engloban el proceso de realización de la tesis doctoral. Junto a éstas, el Ministerio oferta también las becas FPI (Formación del Personal Investigador), que están asociadas a proyectos de I+D+i, para la realización de tesis doctorales.
En relación a los programas de ayuda para la movilidad de estudiantes de doctorado, son muchas las becas que podemos encontrar en nuestro país.
Por un lado, destaca el Programa Europeo Comenius, que se articula en torno al programa de Aprendizaje Permanente y cuyo objetivo es brindar la oportunidad a futuros profesores de cualquier materia, a comprender mejor la dimensión europea en el proceso de enseñanza y aprendizaje.
A través de estas becas, el personal docente tiene la oportunidad de mejorar su conocimiento de lenguas extranjeras, de conocer otros países europeos y sus sistemas educativos, así como de desarrollar sus capacidades docentes.
Otras becas interesantes son las del Colegio de España para residentes de larga duración, que tienen lugar en la Cité Internationale Universitaire de París y en las que se suelen convocar una media de 90 plazas por año.
Las becas del Colegio de España se convocan en tres modalidades diferentes: para residentes estudiantes, residente investigador y residente artista.
Para beneficiarse de una beca de residente investigador, hace falta estar en posesión del título de doctor, así como desarrollar un proyecto postdoctoral que haya sido aceptado por una universidad, centro de enseñanza superior o de investigación de París.
Las becas de residente estudiante, exigen a los candidatos haber superado, al menos, hasta el tercer año de estudios universitarios o haber obtenido el título de grado y no estar en posesión del título de Doctor.
Finalmente, las becas de residente artista están encaminadas a realizar estudios o investigaciones artísticas, musicales, literarias o, en general, actividades de creación cultural. [Ver máster en Arte]
Otra modalidad de becas públicas para la movilidad de personal investigador, son las becas para la obtención de la mención europea en el título de doctor.
El objeto de estas ayudas es financiar los gastos ocasionados por la estancia de estudiantes durante un curso académico, en centros de países de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo, distintos de España, para realizar parte de la investigación de la tesis doctoral y cumplir el requisito para solicitar la convocatoria del tribunal de tesis de Mención Europea en título de doctor.
Finalmente, el Ministerio de Educación también convoca una línea de ayudas para obtener la mención de calidad en programas de doctorado.
Este programa tiene por objeto favorecer la incorporación de estudiantes procedentes de universidades españolas o extranjeras, a los estudios de doctorado que han obtenido o renovado la mención de calidad.
Eso sí, dicha incorporación requerirá que la universidad de destino suponga cambio de residencia para el estudiante, motivado por la realización de dichos estudios de doctorado.


