Las mujeres ya son mayoría entre los jueces y fiscales

Las mujeres llaman a las puertas del poder judicial español. Han sido tres décadas de ímprobos esfuerzos para romper con la infinidad de barreras sociales y profesionales que les ha mantenido apartadas de la carrera judicial. En este tiempo han demostrado mayor voluntad y eficacia a la hora de opositar para juez y fiscal, de ahí que ya ocupen mayoritariamente la base de la judicatura. Ahora, el objetivo pendiente es acceder a los máximos órganos de decisión dentro del ordenamiento judicial español.

m+ - Redacción Mastermas - 26/04/2008

Las mujeres ya son mayoría entre los jueces y fiscales

Los últimos datos del Ministerio de Justicia lo dejan bien claro: las mujeres dominan la judicatura. Y eso que hasta 1966 este colectivo tuvo totalmente vedada la carrera judicial. Sólo 11 años después, en 1977, ingresaría la primera mujer en la Escuela Judicial. Desde entonces el ascenso de las féminas sólo puede calificarse de extraordinario.

 

El cambio de siglo marcó un punto de inflexión muy significativo ya que, desde entonces, todos los años han accedido a la carrera judicial más mujeres que hombres. Tal es la diferencia apabullante, que ya muchos hablan de un ámbito profesional netamente femenino.

 

Actualmente, el número de juezas en España suma, según datos del Informe sobre la Estructura Demográfica de la Carrera Judicial publicado a finales de 2007, del total de 4.289 jueces actualmente en ejercicio en España, 1.967 son mujeres frente a los 2.322 hombres. Esta diferencia, no obstante, pronto se revertirá, a tenor de la tendencia mostrada en las últimas promociones de jueces y magistrados. El caso es que, si atendemos a la distribución por edades, la diferencia de juezas y jueces entre los 20 y 30 años es de 101 frente a 44; entre 30 y 40 de 893 frente a 536. Todavía entre los 40 y 50 años ganan los hombres, 925 frente a 792 féminas; también entre los 50 y 60, 589 frente a 171 a favor de los varones; y entre los 60 y 70 años, rango de edad donde lógicamente la desigualdad de sexos es más acusada, 228 frente sólo a 10 mujeres.

 

No debe extrañar, a tenor de estos datos, que ya tengamos algunas comunidades autónomas donde la proporción de mujeres en los juzgados supera a la de los hombres. El País Vasco es, en este sentido, la comunidad más 'femenina' acaparando un 55,25% de la judicatura. La Comunidad Valenciana -con un 50,96%-, Madrid -con un 50,8%-, Canarias -con un 50,52%- y Cataluña -con un 50,49%-, son las otras comunidades donde domina el rosa en los juzgados. Por contra, Castilla y León -con un 38%-, Murcia -con un 36,89- y Navarra -con sólo un 34,55%, son las menos 'rosas' del panorama nacional.

 

Y, por supuesto, los juzgados dedicados a temas sobre los que las mujeres son más sensibles son propensos a la presencia de este colectivo. Tenemos, así, los juzgados de violencia sobre la mujer donde el 71,4% son juezas. El de primera instancia e instrucción también destaca por su color rosa -un 63,5%-, al que siguen el de primera instancia -54,5%-, los de lo penal, 53,3% y los de menores -53,2%-.

 

La verdad es que la presencia dominante de las mujeres en la judicatura en los próximos años está más que asegurada. Nada como pasarse por las facultades de Derecho españolas para salir de dudas. Ahí son claramente mayoría. Valga como ejemplo, el dato de matriculados en la licenciatura de Derecho de la Universidad de Zaragoza: de 2.330 en total, 1.404 son mujeres. Es una proporción que se replica de manera casi idéntica en el resto universidades españolas.

 

Aunque la diferencia es sustancial, esto no explica por sí sólo que la judicatura se esté convirtiendo en un coto reservado principalmente al género femenino. 36 puntos, más del doble a favor de éstas, fue la diferencia de aprobados en la oposición del año pasado para ingresar en la carrera judicial y fiscal. Concretamente, probaron este examen 238 personas, de las cuales 162 fueron mujeres -el 68%- y 76 fueron hombres -76%-. Es una tendencia que ya viene de años anteriores. De actual promoción para judicatura formándose en la Escuela Judicial, un 60% son mujeres, el anterior fueron 70% y hace cuatro 68%.

 

Hay teorías que apuntan a un mejor rendimiento en este tipo de oposición (una mayor capacidad memorística y mayor tenacidad), pero, ante todo, son los alicientes que reporta a las mujeres ostentar un puesto en judicatura lo que les anima masivamente a realizar el gran esfuerzo que supone preparar el acceso a la judicatura. Y la cosa no es baladí. Más de 5 años se tarda por término medio en aprobar esta difícil oposición, una de los las más difíciles en los cuerpos de administración del estado.

 

Pero bien sabe este colectivo que la Administración Pública es el único ámbito profesional en España que ofrece total garantía de que no habrá la más mínima discriminación durante el proceso de selección. Además, una vez logrado el ingreso en la carrera judicial, éstas disfrutarán de numerosos beneficios para conciliar la vida familiar con la laboral, algo que es imposible encontrar en la empresa privada.

 

Una vez que se aprueba la oposición, habrán de transcurrir tres años hasta convertirse en magistrado. Tendrá que completar un período de formación de año y medio en la Escuela Jurídica, radicada en Barcelona, y otro período de formación práctica durante el cual pasará por diversos juzgados de primera instancia e instrucción. En estos primeros órganos jurisdiccionales es donde las mujeres, con un 52%, se han consolidado como colectivo dominante.

 

Es a partir de ahí donde las mujeres empiezan a encontrar su techo de cristal, o al menos una serie de obstáculos que, debido a su condición femenina, retrasarán enormemente su acceso a los órganos de poder.

 

Y es que las juezas, como ocurre en la inmensa mayoría de profesiones, serán las que se encarguen de la crianza de los hijos en mucha mayor medida que los hombres. En la judicatura vuelven a ser las mujeres las únicas que se piden una excedencia para cuidar a los hijos.

 

Precisamente, acceder a los órganos del poder judicial va a ser la barrera más difícil de superar para las juezas y magistradas en activo. Si en las primeras instancias su presencia es mayoritaria, aquí los papeles se tornan hasta el punto de constituir un flagrante agravio contra el colectivo de mujeres.  

 

Concretamente, en las audiencias provinciales sólo hay 5 mujeres presidentes, frente a 45 hombres. Y en los tribunales superiores de justicia tan sólo una mujer, María Eugenia Alegret, ostenta una presidencia. Asimismo, en el órgano rector de la judicatura, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), la representación femenina se limita a dos vocales del total de veinte que acompañan al presidente.

 

En suma, de la distribución del poder judicial sale perdiendo de largo el colectivo femenino: del Consejo General del Poder Judicial ostenta sólo el 10% de las vocalías; del Tribunal Constitucional son juezas el 17% de los miembros, si bien su presidenta es una mujer, María Emilia Casas Baamonde; en el Tribunal Supremo sólo un 8% son magistradas; y de los Tribunales Superiores Autonómicos sólo el 6% tiene a una mujer como presidenta.

 

No es extraño que ante esta situación injusta se hayan impulsado medidas que equilibren la distribución de los puestos de poder. Montserrat Comas, vocal del Consejo General del Poder Judicial desde su nombramiento en 2001 ha sido la más activa promotora de estas iniciativas de equiparación. En esta línea de acción, ha sido mérito suyo el nombramiento que ha realizado el Consejo General del Poder Judicial de seis mujeres para el Tribunal Supremo.

 

También a petición de Comas, el CGPJ creó en 2005 una Comisión para la igualdad de oportunidades, cuyos objetivos son fomentar la presencia de mujeres jueces, juristas y de otras profesiones en los cursos de formación de la carrera judicial, así como en los tribunales calificadores de las pruebas de oposición. Bienvenido esta comisión y esperemos que pronto también se llegue un distribución justa de los puestos de responsabilidad en las más altas esferas del poder judicial. La actual realidad de la carrera jurídica así lo merece.

 

 

Más información:

 

Ministerio de Justicia

 

Poder Judicial - Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Superior, Tribunales Supremos

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