¿Cómo es el perfil psicológico de un emprendedor?

Varios expertos se dieron cita la última semana de julio en el Palacio Miramar de San Sebastián para dar luz a las muchas preguntas que derivan de esta cuestión, y lo que es más importante, han analizado la realidad en España y en el País Vasco para descubrir carencias y definir acciones que promuevan el espíritu empresarial entre los jóvenes.

UPV-EHU / F. Gómez - Redacción Mastermas - 04/08/2006

¿Cómo es el perfil psicológico de un emprendedor?

Concretamente, las ponencias se llevaron a cabo en el palacio de Miramar en San Sebastián, sede de los Cursos de Verano de la UPV/EHU. Durante varios días, diferentes expertos hicieron una aproximación a la cultura del 'emprendizaje' en el País Vasco y en España, aportando datos, ejemplos y proponiendo acciones necesarias que coloquen nuestro país entre los más emprendedores del mundo.

 

"El emprendedor nace y se hace" 

 

El emprendedor reúne innovación y progreso. Cualquier país que pretenda tener un crecimiento sostenible ha de desarrollar una cultura emprendedora. Hay una asociación directa entre la creación de nuevas empresas y el desarrollo de la economía. Éste es el fundamento por el que se estudia la figura del emprendedor, cada vez más necesaria en un contexto cambiante y de incertidumbre económica. Éstas fueron las apreciaciones vertidas por la profesora de la Facultad de Psicología de Donosita-San Sebastián, Esther Torres, en la ponencia "El perfil de las personas emprendedoras".    

 

Pero ¿qué es una persona emprendedora? -preguntó Esther a los oyentes el pasado jueves 27 de julio-. Según la ponente, es aquella que conoce un producto y ve una oportunidad de negocio, que tiene motivación y asume riesgos para fundar una empresa de la nada, y que se rodea de un equipo que complementa sus deficiencias. Desde la psicología se han aportado varias teorías que permiten conocer más a fondo a la persona emprendedora. No hay que confundir los rasgos de personalidad, indicadores comportamentales que son estables en el tiempo y que tienen una consistencia transituacional, con la actitud, reacción básica frente a objetivos y situaciones.

 

El emprendedor tiene unos rasgos de personalidad que lo diferencian de otros grupos de interés: la motivación y la necesidad de logro, esto es, el emprendedor desea acometer nuevos proyectos y, a la vez, tener éxito, reconocimiento. También el locus de control interno (la variable de aprendizaje que hace ver al emprendedor que el resultado es fruto de sus actuaciones), una moderada orientación al riesgo, la tolerancia a la ambigüedad, la persistencia, la autoconfianza y la necesidad de autonomía. Puede tratarse de características innatas pero puede, asimismo, que se aprendan y desarrollen en el tiempo. Es por ello que Esther Torres señaló que "el emprendedor nace y se hace".

 

A continuación, expuso la validez de dichos rasgos psicológicos por medio del Cuestionario de evaluación del Perfil del Emprendedor (CPE) que, además, constituye una herramienta para la identificación de los potenciales emprendedores. Del muestreo realizado se han extraído diversas conclusiones. Las dimensiones que en mayor medida distinguen al emprendedor del directivo y de la población en general son la motivación y necesidad de logro, la propensión al riesgo y el locus de control interno. De las personas que han cumplimentado el cuestionario, el 70% son hombres y el 30% mujeres,  y su edad media es de 35 años. El 61% de éstas cuenta con capital propio para emprender el proyecto, mientras que 52% echa mano de los créditos bancarios. Entre las razones que les han motivado, destacan el conocimiento del producto, la capacidad para emprender y el deseo de crear una empresa o nueva actividad, frente a otras como la independencia económica, la imposibilidad de colocarse o alcanzar un mayor estatus social.

 

Es por ello que la ponente concluyó que "toda persona que lo desee puede ser emprendedora". Para ello, es necesario que conjugue la motivación, el conocimiento, la experiencia y un contexto ambiental favorable.

 

"Hay que fomentar el espíritu de empresa a través del sistema educativo"

 

Mikel Navarro fue otro de los ponentes que estuvieron el pasado jueves 27 de julio en la sede de los Cursos de Verano de la UPV/EHU a fin de identificar 'Contextos favorables para emprender: sociales y culturales'. Según este profesor en la Universidad de Deusto, "el problema en el País Vasco no es el fracaso de las empresas sino que hay pocas personas que se atreven a dar el salto a montar una empresa". Acompañando a Mikel estuvo Iñigo Isasi, empresario que colabora en tareas de fomento de la cultura del emprendizaje.

 

Resaltó Mikel que la Comunidad Autónoma Vasca es, actualmente, una de las regiones más consolidadas empresarialmente. El índice de actividades empresariales (TEA) sitúa al País Vasco por encima de España tanto en estructura como en política gubernamental o apertura de mercado interno. Sin embargo existe una carencia evidente en la educación a la hora de fomentar la cultura del emprendizaje. Esta situación preocupa a los profesionales en el área empresarial quienes proponen adoptar modelos europeos y estadounidenses para la promoción de la cultura del emprendizaje.

  

Para montar una empresa es necesario tener un entorno específico que facilite su creación, como por ejemplo: apoyo financiero, apoyo gubernamental, educación y formación, estructura comercial, niveles de apertura, normas culturales y sociales, acceso a la infraestructura física. Según los expertos, el País Vasco tiene un suspenso en educación primaria y secundaria. "Se pueden fomentar ciertos conocimientos sobre actitudes y valores de autosuficiencia desde la educación infantil" aseguró el profesor, que critica igualmente a las universidades donde según él apenas se transmiten conocimientos básicos para la creación de una empresa. En cuanto a la carrera de Empresariales opina que "no forman emprendedores, sino directivos".

 

Por otra parte, Mikel Navarro explicó que existen bastantes obstáculos para el emprendizaje como: escaso apoyo financiero, la burocracia (muchos programas solapados), contexto político y social. que deben ser cambiados. Sin restar importancia a las normas sociales y culturales del país asegura que "en nuestra sociedad se penaliza de sobremanera el fracaso, mientras que en otros como EEUU se entiende como una experiencia sin éxito, sin más".

 

La segunda parte de la ponencia dirigida por Iñigo Isasi se centró en los modelos de emprendizaje que existen fuera de España y el País Vasco y que pueden ser aplicables en nuestro entorno. De 30 países investigados se ha tomado la experiencia de ocho de ellos como ejemplo, atendiendo a su carácter comprensivo, su aplicabilidad en el País Vasco y su riqueza y accesibilidad de la información. Entre ellos destacan: Australia, Bélgica, Canadá, Escocia, Estados Unidos, Finlandia, Francia y Noruega. Ese último con gran aplicabilidad al caso vasco y concretamente al guipuzcoano, según Iñigo Isasi. "Los materiales pedagógicos que se utilizan en estos programas son muy interesantes tanto para los profesores como para los alumnos y os animo a que os informéis sobre ellas a todos los que estéis interesados".

 

Tras la investigación de estas experiencias, Iñigo Isasi manifestó que "se debe trabajar en equipo para que esta situación cambie" y hace un llamamiento a la Administración pública, a los centros educativos y a las empresas y otros agentes para tomar medidas al respecto.

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